Cristalizar lo temido

 

    Todos los miedos proceden de la mente que se proyecta al futuro y se niega a vivir en el ahora. ¿Llegaré a fin de mes? ¿Estaré incubando una enfermedad? ¿Se cerrará la empresa? ¿Me abandonará la persona amada? ¿Qué será de mis hijos?

    Si la mente se centra en la inquietud del futuro, no hay paz e incluso el mucho pensar tan negativamente puede cristalizar lo temido.

    Sólo el ahora del instante salva del miedo.

    Cuando algo te colma -un trabajo minucioso, una actividad creativa, un hecho apasionante, hasta una película- estamos a salvo del miedo. ¿Qué prueba eso? Que el miedo no viene de fuera, lo fabrica nuestra mente.

    ¿Tienen miedo los pájaros? No, sólo instinto de conservación.

    "El miedo es libre", dice el proverbio. Claro, porque depende de mí.
    Y no se compadece con el presente.

 

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