Diez ruegos de un Perro

 

  Mi vida dura de 10 a 15 años.

Cada separación de ti es para mi un sufrimiento.

Piénsalo bien antes de adquirirme o adoptarme.

  Dame tiempo para comprender lo que quieres de mí.

  Infúndeme confianza, vivo de ella.

   No te enojes demasiado conmigo y no me encierres como castigo.

Tu tienes tu trabajo, tus diversiones y tus amigos.

Yo sólo te tengo a ti.

   Habla conmigo de vez en cuando.

   Aprende a tratarme como es debido, yo nunca lo olvido.

    Antes de pegarme, piensa que mis mandíbulas podrían destrozar

fácilmente los huesos de tu mano y sin embargo,

no hago uso de ellas.

   Antes de que me tildes de inútil, testarudo o perezoso.

cuando me pides que haga algo,

piensa que ha podido hacerme daño la comida

o que he estado demasiado tiempo al sol,

o que mi corazón está cansado.

   Ocúpate de mí cuando llegue a viejo,

también tú lo serás algún día.

   Quiero que estés a mi lado cuando llegue ese difícil trance.

No digas nunca “no puedo resistirlo” o

"que suceda cuando yo no me halle presente".

Todo me resultará más fácil si estás conmigo.

 

 Autor desconocido

 

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